Una serie que cuenta la vida de unos ejecutivos publicitarios neoyorquinos y sus familias sesenteras, no es a priori una idea muy brillante, y el hecho de que se ideara para emitirla por un canal privado, por cable y estadounidense; de una audiencia en estado crítico y de abandono como era la "abc" en el año 2007 no ayudaba.
Pero Matthew Weiner, una de las mentes más importantes del panorama televisivo americano; descubrió un modo de hacer de Mad Men (así se llama la susodicha serie), cuando lleva cinco temporadas y media; una de las series con mayor "share" de la historia de la televisión por cable estadounidense, y en estos seis años de carrera televisiva haber sumado quince premios Emmy; y haber ganado cuatro Globos de Oro (tres años seguidos a mejor serie drama; y otro para actor para Jon Hamm).
La historia repito, es muy simple una ficción que cuenta la vida de unos publicistas neoyorquinos, sus mujeres, sus amantes, sus cigarros de "Lucky Strike" y sus vasos de whisky escocés con bordes dorados.
Lo más destacable, en mi opinión de esta ficción es su estupenda ambientación; que sazonada con unas actuaciones de gran nivel y un guión sólido y que consigue atraer la atención; se convierte en una novela de prmera clase.
En resumen, si les gustan las buenas series ("Los Soprano", "El Ala Oeste De La Casa Blanca" o "A Dos Metros Bajo Tierra") disfruten de Don Draper y su séquito de machistas ejecutivos y voluptuosas mujeres.

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